Estados Unidos ignoró a Keynes en los años ’20 y la crisis llegó tal y como él había previsto

Alemania, que actualmente viene demostrando la misma e incomprensible testarudez que Estados Unidos aplicara en los años 20 del siglo pasado, por estos días se niega a poner en práctica las medidas necesarias para evitar la crisis.

Éste es el punto clave, si los alemanes no toman las medidas para invertir su superávit comercial, a España sólo le quedaran dos maneras para lograr superávit comercial a pesar de la obstinación alemana. La primera de ellas y por cierto, que resultara bastante resistida, conllevaría la reducción de salarios producto de años de su elevada tasa de desempleo.

Con está medida España acumularía suficiente superávit comercial. Parte del motivo por el que España podría alcanzar superávit comercial es porque a medida que la caída de los salarios españoles con relación a los alemanes, los productos españoles pasarían a ser más competitivos en los mercados internacionales, pero la verdadera razón por la que España podría alcanzar un superávit comercial tras años y años de desempleo, es porque los trabajadores españoles sencillamente no tendrían demasiada capacidad de compra.

La otra opción que le queda a España es devaluar y abandonar el euro. Esto haría caer inmediatamente los precios y salarios en relación con Alemania.