Préstamo al consumo y su evolución actual

Los préstamos al consumo son uno de los tipos de préstamos más solicitados, y cabe destacar que préstamos para este tipo de usos también pueden ser solicitados al capital privado, por ello conviene conocer un poco su situación actual para conocer su importancia el ámbito general de los préstamos.

Cuando se habla de préstamos en realidad se está hablando de distintas realidades, distintas realidades tanto para el uso de los préstamos que se solicitan como por la procedencia y topología de los mismos préstamos. Así, cuando se habla de la evolución de la situación general del ámbito de los préstamos se hace en realidad en algo muy general, por ello resulta indispensable poner el foco en un tipo de préstamo específico para conocer una realidad más concreta y detallada.

Y ¿por qué poner el foco en los préstamos al consumo y no hacerlo en otro tipo de préstamos que se dan en el mercado? Bien, la respuesta por supuesto no es una respuesta cerrada pues en realidad existen motivos para hablar de uno y cada uno de los préstamos que existen, y así se hace en este mismo sitio en distintas series y tipos de artículos que puedan destinarse a tal fin. Pero, conviene detenerse y enfatizar sobre este tipo de préstamos por muchos motivos pero sobre todo por su alto nivel de solicitudes, por su alto nivel de penetración en el mercado.



Sobre los préstamos al consumo


¿A qué cabe referirse cuando se está hablando de los préstamos al consumo? ¿Qué son exactamente los préstamos al consumo? Empecemos por lo más básico y evolucionemos hacia todo lo relacionado a este tipo de préstamos.

Un préstamo, por concepto, es aquel acto mediante una parte presta dinero a otra parte. El prestamista en cuestión presta ese dinero a cambio de la promesa de retorno en un periodo determinado y con unos intereses, comúnmente económicos, determinados.

El préstamo en consumo no es más entonces que aquel préstamo que un prestamista hace a otra parte para que esta parte puede “consumir” (comprar, adquirir, etc.) bienes que de otra forma, que de no poseer financiación no podría poseer.

De préstamos al consumo hay de muchos tipos, existen préstamos al consumo ofrecidos por las mismas tiendas donde se adquieren los bienes (concedidos por financieras propias o bien por entidades financieras colaboradoras de estas tiendas), también existen los préstamos al consumo ofrecidos por las entidades bancarias y existen préstamos para consumo, préstamos para este tipo de usos ofrecidos por los prestamistas de capital privado.

La ventaja de los préstamos para usos de consumo ofrecidos por los prestamistas del capital privado tienen distintas ventajas, entre ellas quizá una de las más destacables sea la posibilidad de acceder a este tipo de préstamos aun y cuando se figure en el ASNEF o no se disponga de nómina.

Datos actuales de los préstamos al consumo


Si se habla de cifras concretas de este tipo de préstamos, si se habla de cifras concretas del conjunto de préstamos al consumo decir que los mismos están mostrando una clara tendencia ascendente en los últimos meses.

Los préstamos al consumo siempre han sido uno de los puntales de la economía, pero cierto es que estos últimos años, después del importante descenso de las ventas de bienes y servicios las cifras de solicitudes se habían resentido mucho. La situación ya ha cambiado y las cifras se están revirtiendo y entrando nuevamente en terreno positivo.

Según recientes cifras del Banco de España los préstamos al consumo ya vuelven a crecer y sin duda las cifras invitan al optimismo.

Cierto es que las últimas cifras existentes muestran un exiguo 0’1% de aumento de préstamos al consumo (préstamos no destinados a la adquisición de vivienda cabe recordar, pues esos manejan otras cifras), cierto es que no se puede hablar de claro crecimiento con estas cifras de julio de 2015, pero sin duda sí que muestran una clara ruptura con las cifras y tendencia que se venía dando desde el año 2009.

No se debe olvidar que no hace tanto, concretamente el año 2013 cerró con una caída de este tipo de préstamos del 6,9%, cifra que se moderó en el siguiente año, en el año 2014, pero que aún siguió siendo especialmente y sangrante pues aún mostro un acusado descenso del 3’6%.

Analizando las cifras anteriores puede verse claramente como los préstamos al consumo están recuperando la vitalidad que siempre han mostrado, el consumo se reactiva, las familias vuelven a comprar y la financiación vuelve a fluir.