Continúa presente la brecha salarial entre hombres y mujeres en España

La brecha salarial entre ambos sexos continúa vigente en nuestro país. De hecho, la UGT Madrid ha lanzado cifras muy específicas a este respecto de la situación en Madrid. La desviación entre los sueldos de los hombres y mujeres en la capital española asciende a un 26% a día de hoy. Según el informe redactado por la UGT Madrid y publicado el pasado lunes 22 de febrero, la brecha salarial supone una diferencia entre los sueldos medios de los madrileños de 7370€, según su sexo. Mientras que el sueldo medio de los hombres en la capital española ascendería a los 28.066€, el de las mujeres quedaría establecido en 20.696€, lo que daría a lugar a esa desviación del 26%.

Además, según este informe, las prestaciones por desempleo son un 12.25% menos para las mujeres. Esta brecha ha disminuido relativamente poco desde el año 2011, en el que la diferencia salarial entre ambos sexos se situaba en un 27.63%.
Según dicta este informe, no existe ninguna medida activa en la Comunidad de Madrid que permita atajar esta diferencia y acabar con ella de una vez por todas. De hecho, las mujeres, los jóvenes y los inmigrantes, a día de hoy componen el grupo de mayor precariedad laboral de nuestro país y que, además, perciben los salarios más bajos.
Por desgracia, esta situación no sólo se vive en la capital, sino que es recurrente en todos los países de la Unión Europea, donde solamente el 4% de los directores generales de empresas son mujeres.
Según los datos difundidos por la Comisión Europea (CE) relativos al año 2015, la brecha entre sexos es menor en países como Eslovenia (3.2%), Malta (5.1%) o Polonia (6.4%), mientras que es mucho más definida en otros como Alemania (21.6%), la República Checa (22.1%) o Austria (23%).

Causas que motivan la brecha salarial entre hombres y mujeres

Las causas que provocan esta desigualdad salarial tan alarmante son claras.
  • Los puestos directivos pertenecen a los hombres. Pese a quien pese, se trata de una realidad que sigue patente a día de hoy. La mayor parte de los puestos directivos, tanto en la Unión Europea como fuera de ella, pertenecen a los hombres. Dentro de la Unión Europea, solo el 4% de los puestos directivos están ocupados por mujeres. Y no solamente eso, sino que un mismo puesto de responsabilidad supone un sueldo menos elevado si la persona que lo desempeña es una mujer. Además, la ayuda interna dentro de la empresa también está preferentemente destinada al género masculino, pues son más los hombres que reciben promoción interna que las mujeres que lo hacen. No obstante, a pesar de las diferencias económicas, a ambos sexos se les exige el mismo nivel compromiso, experiencia y educación para optar al mismo puesto a pesar de las diferencias salariales. Por otra parte, las mujeres también se ven afectadas por su propia condición, pues el hecho de convertirse en madres les obliga a pasar más tiempo fuera del mercado laboral durante ciertos periodos, lo cual repercute en el desarrollo de sus futuras carreras y en las pensiones que recibirán el día de su jubilación.
  • Tareas no remuneradas. A día de hoy, las mujeres se siguen ocupando de la mayor parte de las tareas no remuneradas que son necesarias para mantener el núcleo familiar. Mientras que los hombres de la Unión Europea dedican una media de 9 horas semanales a las actividades domésticas o de cuidado de personas dependientes dentro de la unidad familiar, las mujeres ocupan 26 horas de su tiempo en realizarlas. De hecho, según los datos de la Comisión Europea 1 de cada 3 mujeres se ven obligadas a reducir su jornada laboral para poder llevar a cabo estas tareas, lo que repercute en sus salarios, su posible promoción y ascenso en la empresa, y por supuesto, su jubilación. En comparación sólo 1 de cada 10 hombres se hace cargo de esta decisión.

Esta brecha salarial injusta termina creando una diferencia media del 39% entre las pensiones de las mujeres y de los hombres a favor de estos últimos.
A pesar de que Europa cuenta con normas para conseguir la igualdad salarial entre ambos sexos, son pocos países las que las ponen en práctica. Esperemos que durante este 2016 la situación mejore para las mujeres y puedan lograr el camino hacia un mayor equilibrio entre su vida profesional y personal, y por supuesto, el valor de sus sueldos.