El número de parados de larga duración aumenta en España

Lamentablemente esto es un hecho. Las finanzas de España no van a conseguir recuperarse a corto plazo y uno de los principales motivos, es que cada vez hay más parados de larga duración en nuestro país. De hecho, las alarmantes cifras de desempleo de larga duración que vive nuestro país se ven reflejadas en los ingresos a la Seguridad Social, que no consigue mejorar sus cuentas. Es más, la previsión de ingresos de Cristóbal Montoro fue en exceso optimista o no tuvo en cuenta la larga lista de este tipo de desempleados que buscan desesperadamente un nuevo trabajo.
Según las previsiones del gabinete de Montoro, las cotizaciones sociales para 2015 deberían de haber sido de casi un total de 110 mil millones de euros, pero, según los últimos datos registrados por la Seguridad Social en noviembre del año pasado, tan solo se habían cotizado un total de 92 mil millones, muy lejos de los 110 mil millones que se habían previsto.


Aunque el empleo parece estar recuperándose, no es una mejoría que pueda quedar registrada en el sistema, puesto que se trata de empleos poco estables y de corta duración que no permiten mejorar a nadie. Así, aunque la ocupación ha crecido entre 2013 y 2015 un 5%, las cotizaciones a la seguridad social durante este mismo tiempo han sido, solamente, de un 2.23%.

¿Qué provoca esta baja cotización a la Seguridad Social?

Aunque son varios los motivos que provocan este cuadro tan poco halagüeño, los desempleados de larga duración son sin duda uno de los motivos más importantes. Si echamos la vista atrás, el número de parados de larga duración en España para el pasado mes noviembre de 2015 ascendía a un total de 1.98 millones de personas, 600.000 menos que en 2013, pero de los cuales la mayoría ya han agotado su prestación contributiva. ¿Qué significa esto? Pues muy sencillo, al dejar de recibir una prestación por desempleo por haber agotado el límite de su duración, la Seguridad Social deja de cotizar dinero por parte de estos trabajadores sin trabajo, lo que supone que sus arcas se resientan. Para que nos hagamos una idea del drama de la situación, en 2013 los desempleados pudieron aportar al sistema un total de 9555 millones de euros gracias a su prestación. Pero en 2015, la contribución de los parados se diluyó hasta un total de 6163 millones de euros, lo que supone uno de los principales motivos para explicar la desviación del déficit de la Seguridad Social, que durante el mes de noviembre del pasado año todavía no había conseguido recuadrar ni el 80% de lo previsto por Montoro y su gabinete. Lamentablemente, 2 años después de 2013 muchos de los españoles que formaban parte de este grupo de parados siguen sin encontrar empleos sostenibles y estables, por lo que se quedarán sin percibir prestación. Además, otros tantos llevan más de dos años sin trabajo y han agotado cualquier tipo de ayuda estatal para “seguir tirando”.

Esta situación nada halagadora se ha visto todavía más afectada por el aumento de los trabajos a tiempo parcial y de corta duración de los empleos que han aumentado su presencia en España y el número de afiliados a la Seguridad Social pero cuyos ingresos son mucho más bajos que el número de ocupados en este régimen. Concretamente este régimen habría aumentado un 5.9% entre 2013 y 2015 y sus ingresos solamente, un 4.8%.