El Banco Central Europeo excluye a Cataluña de su programa de compra de activos financieros

A finales del año pasado, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, puso en marcha un programa con la intención de fomentar el crecimiento económico tanto de las administraciones regionales como de las empresas europeas a través de la compra de sus bonos. En la última relación actualizada, fechada a comienzos de abril, una de las principales sorpresas fue no encontrar a Cataluña dentro de las Comunidades Autónomas que pueden acceder a esta financiación por parte del Banco Central Europeo. Al parecer los bonos de la Generalitat quedaron excluidos de la compra de activos financieros por obtener una calificación generalizada de bonos basura.
Cataluña se ha convertido de este modo en la única Comunidad Autónoma de España que carece de derecho para colocar su deuda al Banco Central Europeo. El motivo por el que el BCE ha decidido tomar esta iniciativa es claro: los bonos catalanes no cumplen los requisitos mínimos de calificación de solvencia para que el BCE pueda tomar la iniciativa de adquirirlos. Las reglas del BCE a este respecto son muy claras: no puede invertir en bonos basura de ningún tipo, exceptuando el caso de Grecia, puesto que la misma está sujeta a un programa de rescate financiero que lo hace posible.
Aunque el portavoz del Banco Central Europeo no quiso hacer comentarios sobre esta situación, parecer ser que Cataluña no es elegible por un problema de rating. Por lo que se sabe, el suspenso de Cataluña es unánime entre las tres principales agencias de rating (Agencia Fitch, Moody´s y Standard & Poor´s), caso que no comparten otras comunidades autónomas españolas, como la andaluza o la valenciana, donde el Banco Central Europeo ha podido ser más generoso e incluirlas en la compra de activos financieros puesto que no todas las agencias de rating consideraban sus bonos como bonos basura.

Hasta el mes de noviembre del año pasado, la Agencia Fitch, una de las 3 principales agencias de referencia del Banco Central Europeo, aprobaba por los pelos los bonos de Cataluña con una calificación de BBB-. Esta misma agencia es la que ha permitido, por ejemplo, que los bonos de la Comunidad Valenciana no se incluyan dentro de la calificación como bono basura y puedan ser comprados por parte del Banco Central Europeo.
Lamentablemente, la calificación por parte de la Agencia Fitch, la única oportunidad para que Cataluña fuera elegible para el BCE, cambió a partir del 9 de noviembre, momento en el cual Cataluña iniciaba de manera formal su proceso de independencia. Esta maniobra alertó a la Agencia Fitch para modificar su calificación, puesto que dicha situación dejaba muy en duda el respaldo financiero del Estado español a sus cuentas desde ese momento.
A día de hoy la deuda de la Generalitat se encuentra con una calificación de solvencia similar a la que pueda encontrarse en países que forman parte del tercer mundo, como es el caso de Kenia o de Nigeria.
A pesar de esta negativa por parte del Banco Central Europeo, el Ministerio de Economía no perdió la calma y advirtió que la Generalitat seguirá contando durante el presente año para su financiación, con el Fondo de Liquidez Antinómica (FLA) y con un tipo de interés muy próximo al 0 %. No obstante, el Ministerio de Economía ha quedado bastante preocupado con esta situación, ya que la Agencia Standard & Poor´s está dispuesto a situar a Cataluña en “impago selectivo”, una situación nunca antes vista en España y que debilita la imagen de solvencia de nuestro país a nivel general.