La modificación presupuestaria de Barcelona, aprobada

A día de hoy podemos decir que ya es un hecho. El pasado jueves 5 de mayo el ayuntamiento de Barcelona ha aprobado en pleno extraordinario, después de más de 3 meses de incertidumbre, una modificación presupuestaria de un total de 275.5 millones de euros sobre el presupuesto de 2016. Esta aprobación por parte de Ada Colau y su equipo supone un movimiento presupuestario de 366 millones de euros. Este visto bueno se ha obtenido en el “segundo asalto” que se ha llevado a través de este pleno extraordinario para los presupuestos presentados por Ada Colau de cara al ejercicio del presente año.
En la propuesta se han sumado un total de 20 votos a favor (compuestos por 11 pertenecientes a los concejales de BComú, 5 de los concejales de ERC y 4 de los concejales de PSC), 18 en contra (10 de los concejales de CIU, 5 de los pertenecientes a C´s y 3 de los concejales del PP) y un total de 3 abstenciones (de los 3 ediles de la CUP).
Estos 275.5 millones de euros que se han aprobado en dicho pleno extraordinario ya tienen dueño: según indicaban el consistorio y tal y como han recogido los miembros del Ep, este incremento se concentrará en gastos corrientes y de capital, de los cuales,

  • 114.4 millones de euros se destinarán a inversiones.
  • 158.1 millones de euros servirán para gasto corriente, de los cuales, 39.1 millones de euros se derivarán a programas sociales.
  • 2.9 millones de euros irán destinados a activos financieros. 
Estas modificaciones suponen que:
  • Los gastos no financieros del ayuntamiento ascenderán durante este 2016 hasta los 2594.4 millones de euros, lo que supone un aumento del 7.6 %, que se traduce en un total de 179.4 millones de euros, respecto a las cuentas del ejercicio del año pasado. 
  • Los gastos corrientes durante este año se sitúan en un total de 2152.2 millones de euros, lo que supone un aumento de 139.2 millones de euros más respecto al año pasado. 
  • Las inversiones se situarán en 397.2 millones de euros, con 40.2 millones de euros más respecto al 2015.

Además, dicha modificación también supone un aumento de un nada inestimable 16 % de los recursos corrientes que serán directamente gestionados por cada uno de los distritos de Barcelona.