España solicita 2 años más para rebajar el déficit público

España solicitará un margen de 2 años más para poder ajustar el déficit público al 3 % del PIB en 2018. Esta solicitud no es de extrañar, sobre todo si tenemos en cuenta que los ingresos públicos se encuentran cada vez más mermados y no existe posibilidad de una recuperación a corto plazo. De hecho, el día de ayer se extrajo del escueto fondo de pensiones actual otros 1000 millones de euros, y se espera que para antes de finalizar el año, sea necesario coger otros 9500 millones de euros más.
La situación política tan irregular que está viviendo el país, es sin duda otra de las motivaciones que lleva a España a solicitar una prórroga a Bruselas ante la posibilidad de tener que embarcarse en unas terceras elecciones.
Aunque según explico ayer a los medios de comunicación el comisario europeo Miguel Arias Cañete, Bruselas está dispuesta a conceder una prórroga tanto a España como a Portugal, también se habla de una posible multa simbólica para la solicitud de más tiempo con el que conseguir rebajar el déficit público. Actualmente no se tiene todavía claro cuál es el significado de la multa simbólica ni el desembolso que le supondrá a España. Sea como fuera ayer Guindos iniciaría su viaje hacia China para poder negociar esos dos años adicionales para la recuperación económica del país.
Según fuentes del Gobierno, la multa es lo que menos preocupa en este momento frente a la opción de conseguir una buena negociación de los próximos presupuestos que impida un ajuste dañino para el crecimiento de España. Tal y como explicaron estas fuentes, la idea del Ejecutivo es fijar una retención del 20 % en el impuesto de sociedades con un carácter permanente para todos los ingresos que haya que anticipar con un valor superior a los 6000 millones. Según los datos oficiales, Bruselas parece estar de acuerdo con esta prórroga teniendo en cuenta la situación de incertidumbre política que nos está tocando vivir, y abogan por aplicar más medidas como la arriba indicada.

A pesar de las iniciativas de rebajas fiscales que preveía el Ejecutivo para el año en curso, y que tanto fueron anunciadas durante las elecciones, será necesario realizar un ajuste de estas medidas frente a la caída tan desastrosa de recaudación, en sociedades y tributos como el del IRPF, de este año.
España espera que, a cambio de estas modificaciones de su política, pueda obtener más flexibilidad en la nueva prórroga, que ya sería la cuarta prórroga del déficit desde el año 2012. Frente a esta situación, Madrid es consciente que ante el incumplimiento continuado de los plazos establecidos por Bruselas, la vigilancia fiscal sobre nuestro país será mucho más exhaustiva y dará lugar a una vigilancia trimestral a través de informes en los que ya no será posible realizar promesas imposibles de cumplir respecto al déficit público.
En caso de verse concedido estos dos años adicionales, la Comisión requerirá metas fiscales que no endurezcan tanto el impuesto de sociedades. De hecho, la cifra que se barajaba pensando en un solo año extra era imponer metas fiscales de un 3.9 % del PIB para 2016 y del 2.5 % para el próximo año.
Tendremos que esperar a la toma de decisión de Bruselas para ver si finalmente se concederán esos dos años extra y saber a cuánto ascenderá la multa (que puede llegar a alcanzar los 2100 millones de euros) que, además, estará cargada de un fuerte estigma tanto para España como para Portugal.