El contrato a emprendedores: el primer indefinido que permite despedir gratis durante el primer año

Esta novedosa modalidad de contrato promete un puesto de trabajo indefinido a sus nuevos empleados. Pero, como todo, tiene truco, ya que permite al empresario despedir a estos trabajadores, durante los 12 primeros meses, sin ningún tipo de explicación ni la necesidad de indemnizarlos por sus servicios. ¿El resultado de esta nueva bomba? Que el 50,9 % de las nuevas contrataciones terminan en la calle durante el primer año.
Pero, por suerte para el Gobierno, la lectura de cara al resto de los ciudadanos que no se ven afectados por estos encubiertos contratos temporales es bien distinta: para las cifras estatales son considerados como nuevos puestos de trabajo indefinidos, y así suman cuando el Gobierno habla de la creación y mejora de las condiciones laborales.
Estos contratos de apoyo a emprendedores, conocidos como CAE, nacieron con la reforma laboral de 2012. Según el Gobierno, su intención era fomentar el empleo estable y luchar contra la dualidad del mercado de trabajo. Y el objetivo era muy loable, pues nació enfocado a mejorar la situación laboral de los jóvenes de 16 a 30 años y los mayores de 45 años. Es decir, los grupos de edad con una integración laboral más difícil. ¿La supuesta intención? Que estos parados de larga duración tuvieran la oportunidad de acceder a un puesto fijo, facilitando al empresario su contratación con deducciones de hasta 1.300 euros al año, siempre que mantuvieran al nuevo empleado contratado durante al menos 3 años. Pero olvidaron hablar de la letra pequeña en los medios de comunicación: aunque los empresarios tuvieran que renunciar a las bonificaciones, podrían despedir libremente y sin costes durante el primer año ya que la duración del periodo de prueba se amplía para todo tipo de trabajadores hasta unos inauditos 12 meses.

Y los resultados de esta nueva acción gubernamental no han esperado para hacerse visibles. Las empresas han duplicado su uso desde 2012, cuando apenas representaban el 5,97 % del total de nuevos contratos indefinidos. Ahora ya están cerca del 10 % y esta tipología sigue creciendo. Tan solo el año pasado se regularon 129.385 contratos de este tipo, lo que supone un aumento del 31 % respecto a las cifras de 2014. Y 2016 ya va camino de convertirse en el año con más actividad de contratación con el uso de los CAE. Únicamente en el primer semestre se han registrado 82.869, un 34 % más de los que se firmaron el año pasado por las mismas fechas.
Además, el Ejecutivo ha conseguido batir 2 récords muy positivos para las lecturas del Gobierno tan solo en el mes de junio: la formalización de 15.709 empleos acogidos a esta modalidad y un aumento considerable de los contratos indefinidos, que ha ascendido durante este mes a un nada inestimable 10,59 %. A día de hoy, los más afectados por este contrato trampa están siendo los mayores de 45 años, que han visto crecer el número de contrataciones a través de CAE a un 75 % durante 2015.
Cualquier empresa puede utilizar los CAE, incluidas las PYMES con menos de 50 empleados, y disfrutar de la bonificación si deciden mantener al trabajador un mínimo de 3 años en su empresa. En caso de despedir antes de tiempo, el único impedimento con el que se encuentran estas empresas es tener que renunciar a la ayuda. Según los datos del CES, el 96.7 % de los empresarios que realizaron nuevas contrataciones en 2015 con esta tipología de contrato, renunciaron directamente a solicitar la bonificación, lo que les ha permitido una mayor facilidad de despido.