Los inversores extranjeros exigen cláusulas contra la independencia en Catalauña

La inversión extranjera está de moda en España. Tan solo durante el primer semestre del año el importe de las adquisiciones y fusiones empresariales han superado los 46.000 millones de euros. Una cantidad muy próxima a los 48.000 millones de euros que se consiguieron durante todo 2016. 
Estas cifras no harán más que crecer si tenemos en cuenta que los inversores extranjeros aprecian la calma y tranquilidad política en la que se haya España. Y por este motivo más de la mitad de las operaciones que se han llevado a cabo durante este año provienen de fondos o empresas extranjeras.
Y Cataluña parece ser la ubicación más demandada para inaugurar empresas o crear acuerdos. Sin embargo, los inversores extranjeros han comenzado a cubrirse las espaldas. En la actualidad son muchos los que exigen añadir cláusulas contra la independencia cuando se decantan por Cataluña para ubicar sus sedes empresariales. 
Una nota muy importante si consideramos que los inversores extranjeros prestan especial atención a esta zona para sus inversiones.


Cláusulas contra la independencia en Cataluña

Entre las cláusulas más demandadas por los inversores extranjeros destaca la exigencia de la mudanza del domicilio social y la solicitud de planes de contingencia si finalmente Cataluña obtiene la independencia.  
Según fuentes del sector esta tendencia, que comenzó a cobrar importancia a principios de año, se ha acelerado enormemente durante el inicio del segundo semestre. Muchos compradores están exigiendo a los vendedores una salvaguarda para poder reaccionar en caso de que llegue el independentismo. De hecho algunos llegan a recoger por contrato la reversión de la operación como modo de protegerse. 
Debido a esta situación muchos inversores extranjeros están prefiriendo conducir sus inversiones hacia la capital del país para evitar los posibles problemas que acarrearía la independencia catalana. No hay que olvidar que tan solo entre enero y abril de este año 292 empresas cambiaron su sede de Cataluña a otro lugar de España. Mientras que 292 empresas decidían “mudarse” 223 llegaban. Por lo que el saldo es negativo en 69 compañías. A diferencia de los registros que durante este mismo trimestre ha tenido Madrid. En el caso de la capital del país su saldo ha sido positivo en un total de 65 compañías. 
Y las cifras probablemente empeorarán si tenemos en cuenta las cifras de 2016. Durante el año pasado Cataluña perdió 271 empresas (cantidad superada tan solo en el primer trimestre de 2017) y Madrid ganó 424. 

¿En qué consiste el cambio exprés de domicilio que exigen los inversores extranjeros con sede en Cataluña?

Desde el año 2015 el Gobierno modificó la Ley de Sociedades de Capital con la intención de facilita el cambio de domicilio social de las empresas a nivel nacional y no solo en el municipio en el que se encuentran. 
Desde que se aplican planes de contingencia contra la independencia catalana las empresas afincadas aquí solicitan una cláusula en la que se indique que la actividad corporativa de la empresa se puede trasladar a España. Preferentemente a Madrid.