El comercio catalán se frena debido a la inestabilidad política

El comercio catalán comienza a resentirse ante la inestabilidad política que se está viviendo. Sin duda el referéndum ilegal de independencia que se plantea para el próximo 1 de octubre y la ofensiva soberanista son las dos principales razones que hacen que el comercio se frene en Cataluña.
Según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el comercio tuvo un crecimiento nulo en Cataluña durante el mes de julio. Su inexistente crecimiento la ha posicionado por debajo de 13 comunidades autónomas y en general de la media nacional que se ubicó en 0,7 %. 
Unos datos que preocupan mucho a este sector. Sobre todo si tenemos en cuenta que este frenazo tan agresivo se ha dado en el momento de máximo crecimiento del sector comercial: en pleno verano y durante las vacaciones. En estos momentos, en los que la afluencia turística crece enormemente, lo normal sería que el comercio también se lucrase. Sin embargo en Cataluña no está siendo así. A diferencia de lo que ha pasado en otros puntos turísticos de gran interés que han obtenido una enorme afluencia y una mejora de este sector. Por ejemplo podemos hablar del caso de Baleares y Canarias que se han colocado a la cabeza en cuanto a ventas en el sector comercial.



¿Por qué se frena el comercio en Cataluña?

Si nos fijamos en los datos registrados por el INE veremos que esta tendencia a la baja se está desarrollando en Cataluña desde hace ya varios meses. Mientras que en mayo el comercio catalán creció en un 2,5 % la situación comenzó a virar a partir de junio. Será en este mes cuando en Cataluña el comercio caiga en un 1,2 % hasta situarse en un 0 % de crecimiento durante el mes de julio. 
Es decir, que llevan ya varios meses arrastrando una situación que va de mal en peor. Según los expertos la única explicación viable para este frenazo en los hábitos de compra en Cataluña está directamente relacionado con las incertidumbres tanto a nivel político como económico. Desde que se lanzara el desafío independentista los consumidores han comenzado a frenar el impulso de sus compras.
Debido a la debilidad que el consumo ha presentado en Cataluña los siete primeros meses del año se han visto resentidos. Hasta el punto en el que en el acumulado de este periodo hay una caída del 0,3 %. 
Si nos centramos en los datos ofrecidos por el Instituto Catalán de Estadística (Idescat) el consumo habría caído en gran medida. Exceptuando, quizá, el caso de la alimentación:

  • El gasto en alimentación aumenta en un 1,5 %.
  • El gasto en equipamiento personal decrece en un 0,7 %.
  • El gasto en productos y elementos para el hogar cae en un 0,6 %. 

En general el sector del consumo habría caído un 0,1 %.  Unos datos que resultan verdaderamente preocupantes. 

La situación empeora a causa de las restricciones al Comercio

Si los datos ya de por sí son malos, las restricciones por medio de la Ley de Comercio que ha fomentado el Parlament de Cataluña empeoran todavía más la situación. Esta Ley, lejos de impulsar el consumo y el comercio, lo restringe todavía más. Entre las medidas aprobadas por el Parlament se encuentran las siguientes:

  • Limitación en los horarios de apertura.
  • Prohibición de abrir en ciertas fechas festivas, entre otras medidas.

Esto ha llevado a la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) a presentar una queja formal. Según denuncian estas restricciones no tienen en cuenta el avance del comercio digital. Y tacha a esta legislación como proteccionista y anclada en los años 80.