La Comisión Europea planea mejorar la protección social de los autónomos

Hoy en día el trabajo como se comprendía hace unos cuantos años ha cambiado por completo. Han surgido nuevos puestos para poder adaptarse a la nueva situación laboral. La mayor parte de ellos de tipo autónomo. Por desgracia estas nuevas maneras de entender el trabajo han aumentado todavía más la vulnerabilidad de los trabajadores. Sobre todo la de aquellos que trabajan por cuenta propia.
La protección social de los autónomos es prácticamente inexistente. Y la Comisión Europea está mostrándose verdaderamente preocupada ante esta situación. Por este motivo se ha puesto en marcha una segunda ronda de conversaciones tanto con patronales, sindicatos como distintos agentes sociales para conseguir una mejora significativa en cuanto a la protección social de los trabajadores en activo. Principalmente para el colectivo de los autónomos. 
Según los datos ofrecidos por la Comisión Europea, durante 2016 el 40 % de los trabajadores europeos tenía puestos de trabajo considerados como “atípicos” o por cuenta propia. Según las estimaciones realizadas por la Comisión Europea, más del 50 % de este tipo de empleados se encuentra en un verdadero riesgo de no tener acceso a los servicios de protección social o de empleo que tienen otros trabajadores. Esta cifra no para de crecer año tras año. Sobre todo entre la población más joven que se está viendo obligada a adaptarse a nuevos métodos para conseguir llegar a fin de mes. 


Sin embargo, según la comisaria de Empleo, Asuntos Sociales, Capacidades y Movilidad Laboral, Marianne Thyssen hay que hacer lo posible para que al afrontar este nuevo mundo todos los trabajadores tengan acceso a la protección social. Incluidos aquellos cuyos puestos se consideran atípicos o los que son autónomos. 
La idea de la Comisión Europea es reducir el riesgo social para este tipo de colectivos. Unas palabras muy tibias que enmascaran una realidad bastante preocupante. Una realidad donde la mayor parte de los autónomos tienen que hacer frente además de a una mayor inseguridad económica a un nivel de protección social mucho menor. Para la Comisión Europea el verdadero objetivo de estas reuniones es conseguir un equilibrio real entre las prestaciones y las cotizaciones. 

La protección social, un derecho olvidado para los autónomos

Lamentablemente dentro del sector de los trabajadores el colectivo de aquellos que trabajan por cuenta propia está terriblemente maltratado. Sobre todo si se lleva a cabo una comparación entre su situación y la de los trabajadores por cuenta ajena. 
Nada más sencillo para comprobarlo que ver cuántos autónomos pueden acceder al paro cuando se quedan sin proyectos que cubrir. Ni la mitad de ellos pueden recurrir a esta prestación social que debería de ser un derecho para todos los trabajadores. No hay que olvidar que las cuotas de autónomos para poder acceder al paro son tan elevadas que aquellos que no logran llegar a los 1.000 € al mes de facturación no pueden ni plantearse pagarlas. No hay que olvidar que un autónomo que se acoge a la base mínima de cotización ha de abonar todos los meses casi 300 € aunque no llegue ni a cobrar 700 € al mes. 
Lo mismo sucede con las pensiones, la baja por enfermedad, o los accidentes durante el desempeño de la actividad laboral. Este último añadido hace poco en la nueva ley de autónomos. 
En cuanto a los supuestos “empleos atípicos” no dejan de ser en la mayoría de las ocasiones autónomos. Estamos entrando en una situación en la que le trabajador ha de encargarse de pagar sus propios seguros sociales para poder acceder a un puesto de empleo. Lo cual supone un gran ahorro para las empresas, que ganan en productividad y en rentabilidad. Mientras que los trabajadores autónomos solo consiguen perder más y más derechos.