Cada vez hay menos afiliados a la Seguridad Social

Por desgracia el número de afiliados a la Seguridad Social no para de descender. De hecho el pasado 2017 cerró con 611.000 nuevas afiliaciones y 21,5 millones de contratos. Aproximadamente la misma cantidad de afiliaciones que al comienzo de la crisis. Incluso cuando en aquel entonces se registraron casi 4 millones menos de contratos. En Capital Privado MB te lo explicamos todo.



España tiene menos afiliados a la Seguridad cada año

El pasado 2017 se cerró con un total de 21,5 millones de contrataciones. Como media la Seguridad Social solo ha registrado un total de 6611.146 nuevas afiliaciones. 
No hay que olvidar que la mayor parte de los contratos se caracterizan por su elevada temporalidad. De hecho el 49 % de estas contrataciones han sido de tipo temporal y han alimentado los sectores más eventuales. Como son el de la construcción, la hostelería, la industria manufacturera o el comercio. Por este motivo como media solo se obtiene 1 afiliado a la Seguridad Social por cada 35 contratos que se firman en España. 
Unas cifras que no logran alcanzar las cifras previas a la crisis. Así en 2006 mientras que el PIB crecía a un ritmo del 3,9 % (en 2017 se ha conseguido alcanzar el 3,1 %), se lograba un nuevo afiliado a la Seguridad Social por cada 30 contratos firmados. 

Una comparación de datos que no deja lugar a dudas

¿Qué es lo que está afectando tan negativamente a los datos de contratación y afiliación durante estos años?
Sin duda dos recesiones y dos reformas laborales han hecho estragos en el panorama laboral y económico de nuestro país. La reforma laboral de 2012 ha sido sin duda una de las que más ha castigado a los trabajadores. Por medio de ella se ha conseguido una devaluación salarial jamás vista y un aumento de la temporalidad en las contrataciones.

Afiliaciones a la Seguridad Social y empleo

Por desgracia el número de afiliaciones a la Seguridad Social y la calidad del empleo no han hecho más que empeorar desde que comenzara la crisis. Los puntos más preocupantes al respecto son los siguientes:

  • Menor número de afiliaciones a la Seguridad Social. Si comparamos los datos de 2006 previos a la crisis y el último ejercicio de 2017, el resultado es verdaderamente dramático. A pesar de que en 2017 se han generado un 16 % más de contrataciones que en 2006 (unos 3 millones más) el número de afiliados a la Seguridad Social ha sido casi igual. 

  • Peor calidad contributiva. La reforma laboral de 2012 que puso en marcha el Gobierno de Rajoy ha causado graves estragos a nivel contributivo. Así lo demuestra el número de contrataciones indefinidas y temporales. Mientras que los contratos indefinidos han bajado en un 11,4 % respecto a 2006 (de los cuales la mayoría no llegarán a superar el año debido al contrato para emprendedores que creó el Gobierno), los temporales han crecido en un 20 %. Es decir, que aunque haya más contrataciones son de peor calidad a nivel contributivo. 
  • Aumento de los contratos temporales. A pesar de que el número de contrataciones crece en comparación con 2006, la calidad del trabajo es mucho peor. En 2017 nos hemos tenido que enfrentar a la reducción en casi un 3 % de contratos a jornada completa. Sin embargo los contratos a tiempo parcial no han parado de crecer hasta sumar un 76 % más que en 2006. 
  • Mayor precariedad laboral. La precariedad laboral también ha ido avanzando. Nos encontramos con que el número de contratos indefinidos a jornada completa se ha visto reducido en un 30 % en comparación a 2006. Sin embargo los indefinidos a tiempo parcial han crecido un 41 %. Pero la lectura más peligrosa es la de los contratos temporales que crecen solo en 1,8 % frente a los eventuales por horas que han aumentado en un 80 % en comparación con 2006. 
  • Devaluación salarial. A pesar de que el PIB ha crecido los salarios no han parado de devaluarse. Y es muy complicado que se vuelvan a recuperar los previos a la crisis. Lo cual afecta directamente al mantenimiento de un estado de bienestar.