Qué es la refinanciación de deudas

Si tienes un préstamo con el que no estás contento puede que no sepas que tienes oportunidades de modificarlo. Es probable que por dos motivos completamente opuestos este crédito que en su día solicitaste ya no te cuadre:
  • Porque has revisado otros préstamos y has visto que las condiciones son mucho más interesantes en la actualidad que cuando tú lo firmaste. 
  • O bien porque tu situación financiera ha cambiado con el paso del tiempo y te encuentras en este momento en una situación económica algo más complicada. Lo cual no te permite pagar holgadamente las mensualidades de tu préstamo. 

Sea cual sea tu caso tienes la oportunidad de acudir a la refinanciación de deudas. Sin embargo, ¿sabes qué significa esto? En Capital Privado Barcelona vamos a explicarte al detalle este producto financiero. Esperamos que te sirva de ayuda. Comencemos. 


La refinanciación de deudas

Cuando hablamos de refinanciar una deuda nos referimos a la opción que ofrecen los prestamistas de cambiar las condiciones actuales de un contrato. El motivo para llevar a cabo esta acción es siempre el mismo: mejorar las condiciones de financiación actuales. 
Para proceder a la refinanciación de deudas tienes dos opciones posibles:
  • Acudir al prestamista que te ofreció el crédito en su momento y negociar con él nuevas condiciones para tu préstamo.
  • O, en todo caso, acudir a otro prestamista y anular el contrato anterior. Para llevar a cabo este paso es necesario que las condiciones de contratación nuevas sean mucho mejores que las anteriores. No hay que olvidar que tendremos probablemente que abonar algo de dinero a causa de una amortización anticipada. Si esta se realiza muy ponto lo normal es que implique el cobre de un 1 % de comisión. Cuanto más próxima esté la fecha de fin del préstamo más se reducirá la comisión. Pudiéndose colocar a nivel legal en un 0,50 %. 

Motivos que puede conducir a la refinanciación de deudas

En principio son tres los principales motivos que pueden conducirnos a negociar las condiciones de un préstamo
  1. Haber encontrado en el mercado un producto financiero mucho mejor que el que tenemos contratado. Una situación que es más común de lo que puedas imaginar. Sobre todo si piensa que durante la crisis las condiciones de contratación se han recrudecido considerablemente. Sin embargo, gracias a la acción del Banco Central Europeo durante los últimos años estas se han ido equilibrando.
  2. Porque te encuentres en una coyuntura económica. Si por ejemplo no estás atravesando tu mejor situación financiera es probable que el préstamo que solicitaste hace unos años ya no sea tan fácil de pagar como antes. Algo bastante frecuente hoy en día debido a la inestabilidad laboral y el desmoronamiento de los sueldos. 
  3. Porque tenemos varias deudas y queremos unificarlas en un solo crédito. Con el paso de los años es posible que hayamos acumulado varios préstamos. Desde la hipoteca, pasando por las letras del coche, los pagos de la tarjeta de crédito o algún préstamo personal. Puede que en esta situación llegue un momento que el número de deudas sea demasiado elevado para poder pagar las cuotas de forma holgada cada mes. Llegado este caso siempre es mejor refinanciar las deudas, procediendo a reunificarlas en una sola, que caer en el impago. En estos casos la deuda se dilatará más en el tiempo por lo que pagaremos más intereses aunque sean más económicos. Como punto positivo lograremos tener un único préstamo con una cuota mensual que seremos capaces de satisfacer.